Vuelta de tuerca: Fidel Castro y un mea culpa por la opresión a los gays en Cuba

Debe ser que estudié en ciencias Sociales; debe ser que el discurso progresista me hace sentir culpable. La cosa es que hablar de Fidel Castro y del proceso político en Cuba es todo un tema, en el que, el que apoya y critica de manera ciega cae en la misma bobada de siempre. Pero yo nunca estuve en Cuba y respeto la revolución, pero me cago en las revoluciones que luego adoptan las herramientas de sus enemigos para imponer su ley. Que se yo. Yo viviría más feliz sin la política, sólo cultivando la tierra y viviendo en la playa. Esa es mi revolución. Seguramente para los socialistas seré un pelotudo. Bueno, en esa línea es que quiero hablar de lo que pasó con Fidel, que está apareciendo con tutti en los últimos días. En plena revolución, los gays eran discriminados porque la revolución era cosa de machos. De esto puede dar fe el escritor Reinaldo Arenas, uno de los mejores autores latinoamericanos, que ahora es usado por los Gusanos (anticastristas que residen en Miami para demostrar la implacabilidad del régimen cubano). En realidad, Arenas fue un gran partícipe del movimiento revolucionario cubano, enseñando a los que no tenían oportunidades de aprender. Pero claro, lo gay no entraba en el imaginario revolucionario de los sesenta. El tipo fue perseguido, tuvo que vivir en la clandestinidad, cayó preso, se tuvo que escapar de la Isla como si fuera una lacra y murió de sida en Estados Unidos. Toda una complejidad el análisis de la política cubana, sobre todo hoy en la que las comunidades gay de todo el mundo comienzan a ser reconocidas por los Estados democráticos.
Bueno, Fidel habló del tema gay. Dijo que asume y lamenta la sistemática discriminación a homosexuales que su gobierno ejerció durante cerca de medio siglo.
“Si hay que asumir responsabilidad, asumo la mía. Yo no voy a echarle la culpa a otros". En declaraciones al diario mexicano La Jornada, Castro dijo que él fue el máximo responsable de las políticas que enviaron a cientos de homosexuales a campos de trabajos forzados acusándolos de "contrarrevolucionarios". "Sí, fueron momentos de una gran injusticia, ¡una gran injusticia!, la haya hecho quien sea. Si la hicimos nosotros, nosotros. Estoy tratando de delimitar mi responsabilidad en todo eso porque, desde luego, personalmente, yo no tengo ese tipo de prejuicios", agregó.
A partir de la década de 1990, gays y lesbianas han sido más aceptados en Cuba, incluso en las filas del gobernante Partido Comunista.
Tal como hemos dado cuenta en Universo Gay, la psicóloga Mariela Castro, hija del presidente Raúl Castro, se ha convertido en la abanderada en la defensa de las minorías sexuales promoviendo en los últimos años cirugías de cambio de sexo y el reconocimiento de las uniones entre personas del mismo sexo.

Tarde pero temprano.

supercake
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