Divina TV Fuhrer: la muerte nuestra de cada día (Twitter cómplice!!!)

El otro día leía un artículo en un periódico gratuito porteño; bah! No sólo vi el título de una nota de opinión que decía algo así como “La novela de la muerte gana el prime time”. La nota se daba en un contexto (cuando no) en que se habría cometido un crimen y los medios se abroquelaron sobre el caso e hicieron de eso un show horrible de muerte y moralina. La cosa está brava en los medios, sobre todo cuando se trata el tema de la muerte. Esta semana fue la muerte de la hija de Cris Morena y Gustavo Yankelevich, Romina Yan, una piba que es más conocida entre la pendejada de la generación de fines de los noventa, que era fanática de series como “Chiquititas”, que ella protagonizó con éxito. Luego, cuando pasó al mundo de los adultos, no tuvo grandes sucesos, salvo una site com que hizo con Damián de Santo, pero que no causó tanto revuelo entre los televidentes. El martes Yan falleció de un paro cardíaco, y la televisión y las redes sociales generaron un tumulto que causó que todo en ese día sea hablar de la muerte de Yan. Digo yo: ehhhh, no será mucho. ¿Cuánta gente muere por día, cada segundo, por esa causa? ¿Por qué siempre hay que inflar todo? Ni que se hubiera muerto Charly, loco. El martes había llegado a mi casa y lo menos que quería era ver un buen show televisivo para salir de la monotonía y me encuentro con todos los canales de aire y los de cable argentinos con la misma noticia y las mismas caras de condolencia; las celebrities truchas de este país codeándose para llegar al prime time con la excusa “sí, yo conocí a esta chica, era tan buena, era tan genial, era…”. La verdad, vomitivo. Lo mismo en las redes sociales: congoja falsa. Hoy, cuando se escriben estas palabras, el mundo está en congoja: todas las celebrities vernáculas levantan sus programas, todos quieren mostrar la última entrevista con Yan, y las lágrimas de Cris Morena serán el premio de las corporaciones para el fotógrafo que logre captarlas (seguramente por espiarla durante horas, días, meses). La verdad, estoy decepcionado cada vez más con los medios, ya sea visuales, gráficos o los de la web. El regocijo por la muerte que nos venden desde los medios seguramente tendrá algo que ver con la personalidad de mierda de mucho de nosotros. Un día triste, pero sólo por la certeza de lo dominados que estamos ante cualquier cosa que sea noticia u opinión, y sobre todo cuando tiene una matriz violenta, de muerte o de velatorio a cajón abierto.


supercake
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